Examen o audición antes de Navidad: un plan de estudio en cuatro fases
Quedan unas cinco o seis semanas para las audiciones y exámenes de diciembre. Con este plan sencillo, el tiempo da para mucho más de lo que parece.

Noviembre avanza y, en muchos conservatorios y escuelas de música, el primer trimestre termina con una audición o un examen de instrumento antes de las vacaciones de Navidad. Quedan unas cinco o seis semanas: tiempo suficiente si se organiza bien, y muy poco si se deja para el último puente. Te proponemos un plan sencillo en cuatro fases.
Fase 1: diagnóstico (esta semana)
Toca de principio a fin, sin parar, todo lo que tienes que presentar y grábalo con el móvil. Después escúchalo con la partitura delante y marca con colores: en verde lo que ya está bien, en amarillo lo que sale a veces y en rojo lo que no sale. Ese mapa decide cómo repartes el tiempo a partir de ahora. Si tienes clase, enséñaselo a tu profesor: le ahorrarás media sesión.
Fase 2: trabajo por fragmentos (semanas 2 a 4)
- Empieza cada sesión por las zonas rojas, cuando estás más fresco, y trabájalas despacio y en fragmentos cortos. Si no sabes cómo, te lo contamos en practicar con lentitud.
- Dedica cada día unos minutos a las zonas amarillas para que se conviertan en verdes.
- No olvides las verdes: tócalas al menos un par de veces por semana para que no se oxiden.
- Si tienes que tocar de memoria, empieza ya. La memoria se consolida con días, no con horas. Tienes ideas en nuestra entrada sobre tocar de memoria.
Fase 3: ensayos generales (semana 5)
Toca el programa completo varias veces como si fuera el examen: con la ropa y los zapatos de ese día, sin parar ante los errores y, si puedes, delante de alguien (tu familia, un compañero o tus amigos de la banda). Si vas con pianista acompañante, pide al menos un par de ensayos juntos con tiempo: un ensayo la víspera no basta.
Fase 4: los últimos días
La víspera no es momento de aprender nada nuevo. Repasa con calma, prepara la partitura, el atril si lo necesitas, las cañas o las cuerdas de repuesto, y duerme bien. El día del examen, haz un calentamiento breve y llega con margen. Los nervios son normales; lo que los calma es saber que has hecho el trabajo.
Un último consejo: apunta en un calendario las fechas que te ha dado tu centro y cuenta hacia atrás. Ver las semanas sobre el papel es la mejor vacuna contra el «todavía queda mucho».