No solo Interpretación: las siete especialidades de los estudios superiores de música
Los estudios superiores de música en España no son solo para intérpretes. Hay siete especialidades, y conocerlas puede cambiar la elección de más de un estudiante.

Cuando un estudiante termina las enseñanzas profesionales, casi siempre piensa en la misma salida: seguir estudiando su instrumento en un conservatorio superior. Pero los estudios superiores de música en España no son solo para intérpretes. La norma que los ordena, el Real Decreto 631/2010, establece siete especialidades, y conocerlas puede cambiar la elección de más de uno.
Lo común a todas
Cada especialidad se organiza en cuatro cursos de 60 créditos ECTS, 240 en total, como cualquier grado universitario. Para entrar hace falta superar una prueba específica de acceso de la especialidad que elijas. Con la Ley 1/2024 de enseñanzas artísticas, estos estudios pasan a denominarse Grado; te lo explicamos en qué cambia con la nueva ley.
Las siete especialidades
- Interpretación. La más conocida y la que elige la mayoría. Se centra en tu instrumento o en el canto. Muchos centros la organizan por itinerarios, como instrumentos sinfónicos, piano, guitarra, música antigua, jazz o flamenco, según lo que ofrezca cada conservatorio. La prueba de acceso se basa en tu instrumento principal.
- Composición. Para quien quiere escribir música: armonía, contrapunto, orquestación, análisis y, cada vez más, música electroacústica y para medios audiovisuales.
- Dirección. Formación para dirigir orquesta, coro o banda. Es exigente, porque requiere una base sólida de lectura de partituras, piano y análisis.
- Musicología. El estudio de la música desde la historia, el análisis, la etnomusicología o la crítica. Abre la puerta a la investigación, los archivos y la divulgación.
- Pedagogía. Para quien quiere dedicarse a enseñar. Combina la formación musical con didáctica, psicología del aprendizaje y prácticas en centros.
- Producción y gestión. Pensada para el lado organizativo de la música: programación, producción de conciertos, festivales, gestión de agrupaciones y entidades culturales.
- Sonología. La relación entre música y tecnología: grabación, acústica, síntesis, música electroacústica y diseño de sonido.
Antes de decidir
- No todos los conservatorios ofrecen todas las especialidades. Interpretación está en casi todos, pero Sonología o Producción y gestión solo en algunos. Revisa la oferta de cada centro.
- Mira las pruebas de acceso con tiempo. Cada especialidad tiene sus propios ejercicios, y algunas, como Composición o Dirección, piden un nivel de armonía y análisis que conviene preparar durante años. Te damos pistas en nuestra guía sobre cómo preparar una prueba de acceso.
- Piensa en la salida profesional. Si te atrae la enseñanza, Pedagogía o Interpretación te pueden llevar a las oposiciones; si te interesa la industria, Producción y gestión o Sonología pueden encajar mejor.
Y recuerda que no es una decisión para siempre: muchos músicos combinan después dos especialidades o completan su formación con un máster.