¿Cuánto cobrar por un concierto? Un método sencillo para calcular tu caché como músico
Muchos músicos fijan su precio a ojo y pierden dinero sin darse cuenta. Con seis pasos sencillos puedes calcular tu caché y defenderlo con argumentos.

«¿Cuánto cobráis?» Es la pregunta que más incomoda a muchos músicos, y la que más a menudo se contesta a ojo: lo que cobró otro grupo, lo que parece razonable o lo que creemos que el cliente aceptará. Calcular el caché con un método sencillo te ayuda a no perder dinero sin darte cuenta y a defender tu precio con argumentos.
1. Cuenta todas las horas, no solo las del escenario
Un concierto de hora y media puede suponer muchas más horas de trabajo: preparar el repertorio, ensayos, viaje, montaje, prueba de sonido, espera y desmontaje. Suma todas las horas por músico. Son las que de verdad estás vendiendo.
2. Suma los gastos
Desplazamiento, dietas, alquiler o transporte de equipo, partituras y arreglos, cuerdas, cañas, desgaste del instrumento y, si la hay, la parte del seguro que corresponde a esa actuación. Muchos de estos costes no se ven, pero salen de tu bolsillo.
3. No olvides impuestos y cotizaciones
Lo que cobras no es lo que te queda. Según cómo factures o te contraten (como autónomo, a través de una cooperativa o con un contrato laboral de artista), habrá retenciones, cotizaciones a la Seguridad Social e IVA. Pregunta a una asesoría cuánto se lleva cada concepto en tu caso y súmalo al cálculo. El nuevo real decreto de artistas también ha cambiado algunas reglas: te lo contamos en esta entrada.
4. Calcula tu precio mínimo
Con esos datos ya tienes un suelo: horas por un precio por hora digno, más gastos, más impuestos. Por debajo de esa cifra, tocar te cuesta dinero. Un ejemplo con números redondos: si un trío necesita 10 horas por músico entre ensayos y actuación, valora la hora en 25 euros y tiene 120 euros de gastos, su mínimo serían 870 euros antes de impuestos. No es una tarifa de referencia, solo una forma de razonar.
5. Ajusta al mercado y al tipo de evento
El mínimo no es el precio final. Infórmate de lo que se paga en tu zona por eventos parecidos, y ten en cuenta tu experiencia, la exclusividad de tu propuesta y el tipo de cliente. Una boda, un evento de empresa y un ciclo municipal no se presupuestan igual. Si te piden rebaja, no bajes sin más: ofrece menos (menos tiempo, menos músicos, sin equipo de sonido) por menos dinero.
6. Ponlo por escrito
Un buen caché sirve de poco si no está claro qué incluye. Deja por escrito duración, horarios, equipo, pagos y qué pasa si se cancela. En nuestra guía para tocar en bodas y eventos tienes una lista de lo que conviene acordar.
Revisa tus cuentas una vez al año. Si los gastos suben y el caché no, cada concierto te deja un poco menos.