¿Por qué afinamos a 440 hercios? La larga historia de un la que cambiaba de ciudad en ciudad
Durante siglos, el la de referencia cambió de una ciudad a otra. Que hoy toda la orquesta busque los mismos 440 hercios es el resultado de décadas de acuerdos.

Cuando la orquesta afina, todos buscan el mismo la. Hoy lo damos por hecho: 440 vibraciones por segundo, 440 hercios. Pero durante siglos ese la cambió de una ciudad a otra, de una iglesia a otra y hasta de un año a otro. Que hoy exista una referencia común es casi un milagro diplomático.
Un la para cada ciudad
Antes del siglo XIX no había ninguna norma. Cada órgano tenía su afinación y los músicos se adaptaban. Se conserva un diapasón que se atribuye a Händel, de mediados del siglo XVIII, que da un la de unos 422 hercios, bastante más grave que el actual. En otros lugares la referencia era más aguda. Un músico que viajaba podía encontrarse casi medio tono de diferencia entre dos ciudades.
En el siglo XIX la afinación fue subiendo. Las orquestas buscaban un sonido más brillante y los cantantes empezaron a quejarse: las notas agudas de las óperas se volvían cada vez más difíciles.
Francia pone orden (con 435)
En 1859, una comisión del Gobierno francés en la que participaron compositores como Berlioz y Rossini fijó el «diapasón normal» en 435 hercios. Fue la primera norma oficial con verdadero alcance, y muchos países la adoptaron. Durante décadas, 435 fue la referencia en buena parte de Europa.
Por qué acabó ganando el 440
El 440 ya circulaba en el siglo XIX, y la radio y los discos hicieron urgente un acuerdo internacional. En 1939, una conferencia celebrada en Londres recomendó el la de 440 hercios como estándar. Después de la guerra, la Organización Internacional de Normalización (ISO) lo adoptó en 1955 en su norma ISO 16, que se revisó y confirmó en 1975.
Entonces, ¿por qué tu banda afina a 442?
Porque la norma es una referencia, no una obligación. Muchas orquestas europeas afinan algo más alto, a 442 o incluso 443 hercios, porque les gusta un sonido más brillante. También muchas bandas y conservatorios trabajan a 442. Por eso merece la pena mirar a qué frecuencia está configurado tu afinador antes de un ensayo.
En la música antigua pasa lo contrario: los grupos con instrumentos de época suelen tocar a 415 hercios, aproximadamente un semitono por debajo, o a otras afinaciones históricas según el repertorio.
El mito de los 432 hercios
En internet circula la idea de que el 432 es una afinación «natural» o más sana y que el 440 se impuso por oscuros motivos políticos. No hay pruebas de nada de eso. El 440 se eligió por razones prácticas, después de décadas de debate entre músicos, fabricantes y técnicos. Afinar a 432 es una opción estética como cualquier otra, pero no tiene propiedades especiales.
Un consejo práctico
Si tocas un instrumento de afinación fija, como el piano, el resto del grupo tendrá que adaptarse a él. Y si eres de viento, recuerda que la temperatura también cuenta: con la sala fría, el instrumento sonará más bajo. Si tienes curiosidad por el ritual de afinación, te contamos por qué la orquesta afina con el oboe.