Si es de metal, ¿por qué el saxofón es viento madera? Adolphe Sax y su invento para las bandas
Brilla como una trompeta, pero en los libros aparece junto al clarinete. La explicación está en cómo nace su sonido, y su historia, en las bandas militares francesas.

Es de metal, brilla como una trompeta y en la banda suele sentarse cerca de los metales. Sin embargo, en cualquier libro de música verás el saxofón en la familia del viento madera. No es un error ni una manía de los profesores. Tiene una explicación muy sencilla.
La familia no la decide el material
Los instrumentos de viento no se clasifican por el material del que están hechos, sino por cómo se produce la vibración que da origen al sonido.
- En el viento metal (trompeta, trompa, trombón, tuba), lo que vibra son los labios del músico dentro de una boquilla.
- En el viento madera, el sonido nace de otra forma: de una caña que vibra, como en el clarinete, el oboe o el fagot, o del aire que choca contra un bisel, como en la flauta.
El saxofón tiene una boquilla con una caña simple, igual que el clarinete. Los labios no vibran: sujetan la caña. Por eso es viento madera, aunque su cuerpo sea de latón. Por la misma razón, la flauta travesera moderna, hecha casi siempre de metal, también es viento madera.
Un invento con nombre propio
El saxofón es uno de los pocos instrumentos que tienen un inventor conocido. Lo creó el belga Adolphe Sax, nacido en Dinant en 1814 e hijo de un fabricante de instrumentos. Sax trabajó mucho con el clarinete y el clarinete bajo, y buscaba un instrumento que uniera la agilidad de la madera con la potencia del metal.
Instalado en París, presentó su invento en la década de 1840 y lo patentó en 1846. No patentó un solo saxofón, sino una familia entera de tamaños, del más agudo al más grave. Hoy los más habituales son cuatro: soprano, alto, tenor y barítono.
Pensado para las bandas
Sax tenía muy claro dónde encajaba su instrumento: en las bandas militares. Hizo campaña para que el ejército francés reformara sus bandas e incorporara sus instrumentos, y lo consiguió. Desde ahí el saxofón se extendió por las bandas de toda Europa. Sin él, el sonido de una banda sinfónica actual sería muy distinto.
En la orquesta, en cambio, nunca llegó a tener un puesto fijo. Algunos compositores lo usaron para momentos especiales, como Bizet en La arlesiana, Ravel en «El viejo castillo», dentro de su orquestación de los Cuadros de una exposición de Músorgski, o el propio Ravel en su Bolero. Su gran casa, ya en el siglo XX, fue el jazz.
Una vida difícil
A pesar del éxito de sus inventos, Sax tuvo una vida llena de pleitos con otros fabricantes que intentaban anular sus patentes, y pasó por varias quiebras. Murió en París en 1894. No llegó a ver cómo su instrumento se convertía en la voz del jazz.
Si te estás iniciando
El saxofón alto es el más recomendado para empezar: tiene un tamaño cómodo y una respuesta agradecida. Y como en el clarinete, la caña es clave para sonar bien. Te explicamos qué significan los números de las cañas y cómo elegir la tuya. Si quieres saber más del instrumento, visita nuestra página del saxofón.