Apuntar a tu hijo a un coro infantil: qué aprende, dónde buscarlo y cómo reconocer uno bueno
La voz es el primer instrumento y no hay que llevarla a cuestas. Te contamos por qué un coro es una gran escuela musical y qué mirar antes de apuntar a tu hijo.
Cuando pensamos en la primera actividad musical de un niño, solemos imaginar un instrumento: un violín, una trompeta, el piano. Pero hay uno que ya trae de serie, que no cuesta dinero y que no hay que llevar a cuestas: la voz. Apuntarlo a un coro infantil es una de las mejores puertas de entrada a la música, y también uno de los mejores complementos si ya estudia un instrumento.
Qué aprende un niño en un coro
- A escuchar a los demás. En un coro no basta con cantar bien: hay que empastar, entrar a la vez, respirar juntos y ajustar la afinación a la voz de al lado. Es la misma habilidad que necesitará después en una banda o una orquesta.
- Oído y afinación. Cantar obliga a «oír por dentro» la nota antes de emitirla. Muchos profesores de lenguaje musical notan la diferencia en los alumnos que cantan en un coro.
- Lectura musical, sin prisas. Los coros infantiles suelen aprender las primeras canciones de oído y, poco a poco, con la partitura delante.
- Constancia y compromiso. El ensayo semanal y los conciertos enseñan que el grupo cuenta con cada uno.
Dónde encontrar uno
Hay más opciones de las que parece. Muchas sociedades musicales y escuelas de música municipales tienen un coro infantil, a veces incluido en la matrícula. También los hay en conservatorios, parroquias, orfeones y asociaciones culturales, y algunos auditorios mantienen coros vinculados a su temporada. En el extremo más exigente están las escolanías, coros de niños con una formación musical intensiva y, en algunos casos, con colegio propio, como la histórica Escolanía de Montserrat.
La edad de entrada suele estar entre los seis y los ocho años. Algunos coros hacen una pequeña prueba de voz y oído; no te asustes, sirve sobre todo para ver en qué grupo encaja el niño.
Cómo saber si es un buen coro
Algunas pistas útiles cuando vayas a informarte:
- El director cuida la voz infantil: los niños cantan con un sonido ligero y natural, sin gritar ni forzar para sonar «como adultos».
- Hay calentamiento vocal al empezar cada ensayo.
- El repertorio se adapta a su edad y a su tesitura, y mezcla canción tradicional, obras escritas para coro infantil y música de otros estilos.
- Pregunta si puedes asistir a un ensayo antes de apuntarlo. Los buenos coros suelen decir que sí.
¿Y si ya toca un instrumento?
Mejor aún. Cantar ayuda a frasear, a respirar con naturalidad y a entender la melodía que luego toca con el instrumento. No es casualidad que muchos maestros repitan el mismo consejo: «si no lo puedes cantar, no lo puedes tocar». Y si con los años le engancha, los coros juveniles tienen hasta sus propios certámenes, como el de habaneras de Torrevieja. Para conocer el resto de instrumentos y elegir con calma, tienes nuestra guía de instrumentos.