La almohadilla del violín: para qué sirve, qué tipos hay y cómo saber si está bien ajustada
Casi nadie la ve desde el público, pero una almohadilla mal ajustada se nota en el cuello, en el hombro y en el sonido. Te explicamos cómo elegirla.

Es una pieza curva que se engancha debajo del violín y que casi nadie ve desde el patio de butacas. Pero quien toca el violín o la viola sabe que una almohadilla (también llamada hombrera o, por su nombre en inglés, shoulder rest) mal ajustada se nota en el cuello, en el hombro y en el sonido. Esta semana te contamos para qué sirve, qué tipos hay y cómo ajustarla.
Barbada y almohadilla: dos piezas, un mismo problema
El violín se sujeta entre la mandíbula y la clavícula, sin ayuda de la mano izquierda, que tiene que quedar libre para moverse por el mástil. Entre la barbilla y el hombro hay un hueco que cambia mucho de una persona a otra según la longitud del cuello y la forma de los hombros.
Para rellenar ese hueco hay dos piezas. La barbada (mentonera), la de arriba, la inventó el violinista y compositor alemán Louis Spohr hacia 1820, y hoy la llevan prácticamente todos los violines. La almohadilla, la de abajo, es más reciente y opcional: hay grandes violinistas que tocan sin ella, a veces con un simple paño o una esponja.
Tipos de almohadilla
- Esponjas y cojines: se sujetan con una goma. Son baratas y ligeras, pero dan poca altura y se mueven.
- De patas con base rígida: las más habituales. Se apoyan en los bordes del instrumento con cuatro patas forradas de goma y suelen permitir regular la altura de cada lado.
- De base curvada o moldeable: algunos modelos permiten doblar la placa para adaptarla a la forma del hombro.
Cada modelo viene en tallas: para violín de 4/4, para los tamaños pequeños de los niños y para viola. Comprueba la talla antes de comprar.
Cómo saber si está bien ajustada
La prueba más sencilla: coloca el violín con la almohadilla y deja caer el brazo izquierdo. El instrumento debería mantenerse estable solo con el peso de la cabeza, sin que tengas que apretar con la mandíbula ni subir el hombro. Si tienes que levantar el hombro, la almohadilla es demasiado baja; si notas la cabeza forzada hacia atrás o el cuello torcido, es demasiado alta.
Otros detalles importantes:
- Las patas deben apoyarse en los bordes de la tapa inferior, nunca en el centro del fondo, y con la goma en buen estado para no rayar el barniz.
- Suele colocarse en diagonal, no perpendicular al violín, para seguir la línea de la clavícula y el hombro.
- Revisa de vez en cuando los tornillos de las patas: si se aflojan, la altura cambia y la almohadilla puede soltarse en mitad de una obra.
Un consejo antes de comprar
La almohadilla y la barbada funcionan juntas, y a veces el problema está en la barbada. Pide a tu profesor que te mire tocando de frente y de lado, y, si puedes, prueba varios modelos en una tienda especializada antes de decidir. Si estás empezando, en nuestra página de instrumentos tienes más información sobre la familia de la cuerda.